lunes, 13 de abril de 2020

QUIEN NOS LO IBA A DECIR




                           QUIÉN NOS LO IBA A DECIR

           


                         Toca vivir tiempos raros, si tiempos raros  a los que nos cuesta acostumbrarnos; que digo acostumbrarnos ni siquiera sabemos como encaminar nuestro tiempo, ese tiempo que tantas veces demandamos para nosotros y que la dinámica de nuestra vida nos escamotea continuamente, pues bien, ahora que ese estado, al que han dado en llamar "confinamiento", nos proporciona horas, días, semanas y quien sabe si algo más; nos hace revelarnos y no sabemos como ordenar nuestro cotidiano uso de las horas que nos quedan por delante.
Efectivamente no es tanto el agobio de quedarte en casa por mero deseo propio como tener que hacerlo por imposición, aunque esta imposición venga determinada por el bien social que nos exige prescindir de esa libertad.
Una imprevisible y grave circunstancia ( al menos para los ciudadanos de a pié), hace que quienes se supone que saben de ello, hayan decretado un estado de confinamiento para el que la sociedad no estaba preparada  ni física ni mentalmente.
La magnificencia de lo que se venía encima no fue detectada por quienes se supone han de velar por este tipo de problema de aspecto sanitario, tal vez más preocupados por las economías, las luchas entre países  por las hegemonías de mercado y las discrepancias internas dentro de los propios estados, no ha dejado ver la verdadera magnitud de la hecatombe que estamos padeciendo y que no sabemos cuando tendrá fin. 
Volviendo a lo de quedarse en casa, verdaderamente hay mucha gente que lo padece como si fuera un confinamiento carcelario impuesto, cuando en verdad debiera ser algo que deberíamos asimilar como un servicio a la comunidad.
En estos días está muy de moda la palabra solidaridad,  a mi particularmente no termina de convencerme eso de la solidaridad, me gustan más palabras como empatía, compromiso, entrega, profesionalidad, dedicación, abnegación, capacidad, trabajo, en fin todo eso que significa ponerse al servicio de los que en momentos determinados necesitan  ( necesitamos todos ) de  apoyo y solución a los problemas puntuales que a lo largo de nuestra ajetreada vida nos acosan. Está muy bién aplaudir desde nuestros balcones y terrazas, cantar y unir voces en pos de levantar la moral, utilizar todo tipo de medios para ayudarnos a mantener la fe, hacer colectas y donaciones para ayudar a?. Solidaridad.
Con los que todos los días salen a su libre albedrío a darse un paseo o dos o tres, compran el pan y vuelven a por la leche y más tarde a por aspirinas, o los que el fin de semana abandonan subrecticiamente su confinamiento y se van al campo o a la playa, en fin cientos de excusas para saltarse lo que en verdad debería  ser eso que llamamos solidaridad.Esos si que son solidarios si señor, pero  consigo mismo y lo demás son tonterías
Yo debo ser un bicho raro, llevo desde el diez de Marzo, y estamos a trece de  Abril, sin pisar la calle para nada y he de decir que no estoy ni estresado, ni agobiado ni tengo ninguno de esos síntomas  tan comunes en estos días, mi vida de jubilado de setenta años no ha experimentado ninguna extraña falta de libertad, mis rutinas siguen siendo las mismas y mi ánimo no ofrece resquicios, tal vez sea porque la enfermedad que nos acosa, no ha penetrado en casa  y eso nos permite una mayor autonomía e independencia.
Reconocer el trabajo de nuestros médicos, enfermeros y todo el personal que compone la sanidad es una cuestión no de solidaridad sino de reafirmamiento en la calidad humana y profesional de quienes en muchos momentos son vituperados y vilipendiados sin motivos.
Agricultores , ganaderos, que solo nos acordamos de ellos cuando salen haciendo huelgas, reivindicando que sus productos les den para vivir.Profesionales de la alimentación, carniceros, pescaderos y pescadores, fruteros, panaderos, reponedores y trabajadores en general de la alimentación.
Los camioneros, conductores de reparto. conductores y trabajadores del servicio público de transporte de viajeros, así como los servicios de seguridad del estado, también merecen nuestra consideración porque a su habitual dedicación, están añadiendo esas dosis de empatía,  abnegación, compromiso, entrega, dedicación y profesionalidad en sus trabajos.
Somos una sociedad en la que todos somos importantes en mayor o menor medida y en depende que circunstancias.
Esperemos que el dichoso confinamiento llegue pronto a su fin y mientras tanto procuraremos mantener la moral alta


                      Ängel Blázquez Espinosa


                Villa del Prado 13 de Abril de 2020

  











jueves, 14 de enero de 2016

¿PROGRESISTAS, MODERNOS, O GANAS DE LLAMAR LA ATENCIÓN? (cualquiera sabe)


                                 



            Anda estos días, revuelto el panorama político y entre conjeturas de pactos, alianzas y tejemanejes de partidos, tienen a la prensa y medios de comunicación en ebullición permanente de conjeturas que trasladadas a la opinión pública no hacen si no enredarnos aún mas en el posible desarrollo y desenlace de quién será el que se encargue de gobernar nuestro querido país, (o se dice nación), pero no es de esto de lo que vengo a comentar.
Como es natural después de unas elecciones hay nuevos componentes de las Cámaras de Diputados y  del Congreso y los hay que repiten (algunos unas cuantas veces, demasiadas diría yo) y los hay que se sientan por primera vez en uno de los sillones (escaños dicen que se llaman), con la carga emocional que eso conlleva.
Hasta aquí todo es normal y previsible incluso los estilismos y "looks" de lo más progre de "Sus Señorías".
Lo que no entiendo yo que sea normal es acudir a una sesión del Congreso de los Diputados con un bebé de escasos meses en brazos y no contenta con eso, que la Sra. Diputada electa le diera de mamar en el transcurso de la sesión.
Mucha gente ha aplaudido el gesto y  ha convertido a tan exibidora madre en poco menos que heroína en aras de una causa de reivindicación de las compatibilidades  de la mujer para ejercer de madre con su puesto trabajo.
No conozco a nadie que no quiera estar junto  a sus hijos el mayor tiempo posible  y disfrutar de todas y cada una de los gestos y situaciones que la infancia acarrea con ellos, pero nuestra vida en comunidad nos pone determinadas formas que por otro lado en algunos casos elegimos nosotros mismos sin que nadie nos fuerce a ello.
Cada vez que vemos en reportajes y noticiarios a mujeres de países  subdesarrollados, llevando a su espalda a una o dos criaturas mientras realizan las penosas tareas de subsistencia, nos sentimos abrumados y realmente apenados por esas gentes que con tan escasos medios sacan adelante su familia. esas mujeres no tiene ni pueden dejar a sus hijos al cuidado de nadie por que los demás están como ellas, así pues no queda otro remedio que cargar con su criatura y con ella a cuestas acarrear agua, pastorear su rebaño o cualquiera de las penosas ocupaciones que demande el núcleo al que pertenezca.
Nosotros que vivimos en un mundo al que llamamos civilizado, en el que disponemos de infinidad de mecanismos para facilitarnos la vida no somos capaces de utilizar  como es debido lo que tenemos a mano.
De tiempo atrás empezaron a funcionar en España y en el mundo lo que la sociedad del progreso demandaba, sitios en los que poder dejar a nuestros hijos mientras nosotros entrábamos a formar parte del engranaje de la sociedad de consumo, así las guarderías fueron parte importante de de la infancia de las nuevas generaciones.    
Volviendo al tema; parece ser que adaptándose a los tiempos, en el Congreso de los Diputados hace unos años que se habilitó una de estas guarderías para que los Sres./Sras diputados/as puedan conciliar sus obligaciones en las Cortes con el cuidado y atención de sus hijos.
Seguramente la Sra. Diputada al ser nueva desconocía la existencia de tal guardería, o tal vez le costaba trabajo separarse de su  pequeño/a o quizá es que quería hacerse la foto de recuerdo,ó......
dicen quienes la aplauden que pretendía reivindicar la conciliación entre trabajo y maternidad, lo cual me parece perfecto, pero para eso es el Parlamento para elaborar leyes que mejoren la vida de las personas y el bien estar llegue a todos, a eso deben dedicar sus esfuerzos y no a cambiar los nombres de las calles,  las guarderías (que las hay) a cuidar de los niños mientras sus próceres mejoran su  futuro
¡¡¡Quiero tener a mi hijo cerca mientras trabajo!!! Claro que si pero con matices.
Alguien se imagina a una doctora pasando consulta con el niño en el carrito al lado, la abogada en el juicio meciendo al bebe que llora,  imaginemos a la policía con la sillita portabebés con el niño atado persiguiendo a los cacos por toda la ciudad, el susto que nos llevaríamos cuando mientras la comandante de vuelo nos da la bienvenida oímos el llanto de un niño demandando su comida. En fin seamos serios,   se puede conciliar la vida laboral y familiar pero dentro de un baremo de sensatez porque se puede ser progresista y moderno pero sin caer en la papanatez de querer llamar la atención y  ser el adelantado de los tiempos 




                      ALHAMAR


                     13 de enero de 2016











jueves, 9 de julio de 2015




                                              ALHAMAR



                                          ¿CALOR? ¿QUE CALOR?  (¿no estamos en verano?
                                   



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               Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas y "pa" la Virgen de Agosto ya están maduras


Partiendo de la base de que el verano y mas concretamente el calor, me agobia, me aplana y pone todo mi físico en un estado de malestar general abrumado por los sudores generados por cualquier acto por más leve que sea y en el que la ingesta de líquidos de cualquier índole es constante, creando esa sensación que decimos en mi pueblo de"estoy implao" cuando nuestro estómago está lleno,  solamente la ducha o el baño vienen a paliar en alguna medida la sofocante sensación que durante la época estival padezco.
Ahora bien, a pesar de que el verano no está hecho para mi, tengo que reconocer que es la estación en la que la vida es más sencilla y fácil para todo.
Me explico. La calidez de las temperaturas de la estación veraniega nos permite vivir todo el tiempo en la calle pues no necesitamos cobijarnos de nada y si acaso cualquier árbol, puente o sombrajo nos librará de los rigores solares de las horas más calurosas, aunque desde luego los hay que prefieren dichas horas para pasárselas estirados sobre una esterilla untados en aceites y cremas listos para una buena parrillada y si no, solo hay que visitar alguna piscina o acercarse a alguna playa para ver la cantidad de gente que se somete voluntariamente al suplicio de absorver sol, calor y sofocos.
En serio, en el verano la vida fluye en los seres humanos, animales, plantas y todo cuanto se mueve en nuestro mundo y es mas fácil sobrevivir aunque se disponga de pocos medios.
Dicho todo esto me parece bien que la gente disfrute con el calor y que el verano sea un punto de referencia de las personas que buscan sus vacaciones en lugares de sol y playa, en sofocantes jornadas al lado del mar. que aguanten interminables caravanas para acercarse a pasar un día achicharrante en algún río o pantano de por la zona, o más lejos aun.
Con todo esto todavía la gente se queja del calor ¡uf! ¡esto no es normal! ¡que calor!, ¡esto es demasiado!, como si en Julio nunca hubiéramos alcanzado los cuarenta grados y se derritieran hasta los pensamientos.
Recuerdo en mi infancia transcurrida al lado del río. prácticamente dentro de el, en la que los meses de Julio y Agosto las temperaturas no dejaban "resollar", que se decía entonces, ni a las chicharras; no disponíamos de neveras y el botijo de agua fresquita era lo único que mantenía la sed a raya.
Los hortelanos iniciaban su labor muy temprano para poder hacer recolecciones y tareas en las horas en las que el sol no estaba en lo alto aunque no siempre esto fuera posible y haciendo acopio de energía y protegidos con su sombrero, continuaran con tareas inaplazables.
Como ya dije los frigoríficos vinieron mucho después y el aire acondicionado consistía en un buen baño en el estanque del agua fresca recién sacada del pozo, para el riego de la huerta.
¡Ah! y para comer a medio día un buen cocido con su sopa y todo. Calor ¿que calor?
¿Y los segadores? en medio del campo sin una sombra en la que tomarse un respiro;  no olvidemos que antes de las modernas cosechadoras con aire acondicionado y todos los adelantos y modernidades posibles, existían los segadores que hoz en mano y en plena canícula despachaban "fanegas y fanegas" de cebada, trigo o lo que se terciase sin mas refresco que el botijo o un buen trago de la bota y con el acompañamiento de un gazpacho "refrescado" a la sombra de la mies.Calor. ¿Que calor?.
Recuerdo aquellos días de fuego abrasador sobre nuestras cabezas mientras caminábamos de un sitio a otro sin más protección solar que alguna gorrilla de trapo en la cabeza o el consabido sombrero raído de paja, ni protectores para la piel ni cremas ni gaitas. mi hermano y yo al iniciarse el verano solo usábamos un ligero bañador (mas bien taparrabos) y unas alpargatas de cintas con el piso de esparto y de esta guisa pasábamos todo el verano correteando, descalzos casi siempre, por caminos, huertas y trochales, entre cantos de chicharras y el abrasante vaho de la tierra achicharrada por soles de justicia.
En los primeros días de la exposición al sol, nuestra piel se quemaba y se abultaba en ampollas que con el paso de los días y con el alivio de paños fríos que mi madre nos ponía, se convertían en pieles que separábamos del cuerpo como las serpientes cambian su camisa, una vez superados estos primeros días ya estábamos preparados para aguantar el resto del verano y nuestra piel se oscurecía adquiriendo ese tono color canela que hoy está de moda y por el que la gente no escatima sacrificios y dinero con rayos   U.V.A. y demás maquinaria amen de afeites y cremas de todo tipo.
Nosotros no necesitábamos de aquello y hasta tal absorbiamos sol y calor que acabado el verano  el tono de nuestros cabellos, de natural algo rubio, se había vuelto casi platino; causábamos hilaridad en nuestros padres y familiares cuando en alguna ocasión decidíamos quitarnos el pequeño taparrabos  pues no parecía sino que llevábamos puesto otro bañador blanco bajo el anterior, tal era el contraste entre lo expuesto al sol y lo tapado por la escasa tela.
En los tiempos de los que hablo no estaba tan de moda lucir moreno por lo que en las huertas, como quiera que las mujeres tenían que ayudar a maridos, padres y hermanos, no quedaba mas remedio que ponerse a la faena protegidas, sobre todo las mas jóvenes y solteras, de manera que el sol  no rozara ni un centímetro de la piel pues había que presumir de blancura impoluta en cara brazos, y piernas en el baile de los domingos y es más, al aproximarse las fiestas patronales, allá por septiembre algunas de las mencionadas jóvenes, pasaban algunos días en casa de algún familiar de  la capital para de esta manera borrar cualquier signo de bronceado y lucir lozanas y frescas para las fiestas en las que estrenaban sus "galas" ante "forasteros" y locales.
No es posible imaginar el suplicio que debía suponer el taparse con camisas y vestidos cerrados hasta los pies enfundados en gruesas medias, manos  enguantadas hasta el codo y cabeza y cara protegidas del pañuelo fuertemente anudado sin dejar escapar un pelo y por si fuera poco, un enorme sombrero tapándolo todo y la temperatura   rondando los cuarenta grados. Calor. ¿Que calor?.
En estos tiempos que disponemos de todo tipo de medios para combatir el calor enseguida nos quejamos de las temperaturas y desde todos los medios de comunicación nos bombardean con incesantes alusiones a los calores que vamos a padecer, las autoridades declaran las alertas, amarillas, naranjas o rojas en función de la altura que se espera en los termómetros y cada vez que vemos un telediario o cualquier informativo nos sube "la calor" por el cuerpo con las imágenes que nos muestran las temperaturas de la "famosa ola de calor" y yo digo: ¿no estamos en verano? pues eso.... lo anormal sería que nos tupiéramos que poner  la calefacción porque en Julio  nevara, pero que haga calor es lo lógico.
Insisto. a mi particularmente no me gusta el calor,    prefiero los meses de frío y lluvia pero si que se que hay una cosa cierta y  es que en invierno tiene que hacer frío, mucho frío y en verano calor. mucho calor así es que debemos asumirlo y procurar buscarnos los medios de los que nuestros antepasados carecían y que gracias a la técnica afortunadamente podemos disfrutar.
Los tiempos cambian para mejor en algunas cosas y aunque otras permanezcan inamobibles (frio, calor, sequías, lluvias) disponemos de mejores medios para combatir los efectos desagradables que puedan ocasionarnos lo que ultimamente se ha dado en llamar "OLAS" de calor o de frio, asi es que, Calor. ¿Que calor?.Yo particularmente trataré de utilizar todos los medios posibles para  paliar sus efectos.


                                               Girasoles  dorados en el verano son

                        9 de Julio de 2015



           ALHAMAR




























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lunes, 1 de junio de 2015



                     ALHAMAR

                    LA BUENA Y LA MALA EDUCACIÓN   ( ¿que se será eso? dicen algunos  )

    Nada mejor que empezar definiendo lo que es la educación según lo contemplan todas las definiciones que he encontrado en "la red".
Dice así:  EDUCACIÓN.  Formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas, de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen.
También puede ser: EDUCACIÓN: El concepto educación comprende el nivel de cortesía, delicadeza y civismo demostrado por un individuo y su capacidad de socialización. La educación es la que transmite la cultura, permitiendo la  evolución del ser humano, además no solo se transmite de palabra, también se hace con gestos, acciones, sentimientos y actitudes.
CORTESÍA: Demostración, acto o cosa con que se manifiesta amabilidad y buena educación.
HOSPITALIDAD:Amabilidad y atención con que una persona acoge a los visitantes en su casa y en su tierra
ELEGANCIA:Buen gusto, mesura y exquisitez en su comportamiento
GROSERÍA:Mal educado, poco delicado. Descortés, falto de atención y respeto
¿Y todo esto a que viene?. 
 Sin ánimo de ofender, creo que últimamente el sentido cívico del comportamieto de las personas en determinados momentos y situaciones ha dejado de tener la importancia que merece en el escalafón de valores humanos.
Décadas atrás atribuíamos a la incultura y la falta de formación e información, determinadas actitudes que se producían en los diversos ámbitos de las sociedades. y así cuando alguien se destacaba desagradablemente se decía de el que era un <mal educado>, o cuando el comportamiento del individuo resultaba grosero se le tachaba "sin educación ni modales" aún si saber el grado y nivel académico del susodicho.
En esos tiempos había diversas formas de manifestar la buena o mala educación y en general en ausencia de conocimientos más culturales, el comportamiento tendía a ser respetuoso en todos los círculos de la sociedad desde la mas alta a la más humilde.
 De un tiempo a esta parte  la sociedad ha sufrido un cambio radical y los valores que antes eran signo de aprecio y valoración se han devaluado hasta límites insospechados y ahora que disponemos de más medios de información, de mejores formas de aprender y nuevos canales en donde educarnos, somos más mal educados.
Ahora nos importa poco lo que los demás opinen si no es lo que nosotros queremos, nos falta esa empatía que nos permita ponernos en el lugar del otro y no escuchamos los razonamientos de los que nos rodean tengan razón o no y no contentos con eso, llegado el momento  nos mofamos, insultamos y agredimos los conceptos  ajenos  integrándonos en esa masa anónima que se acoge a la libertad de expresión, sin caer en la cuenta que nuestra libertad acaba en donde empieza la de los que no opinan como nosotros.
Todo viene a cuento de lo que se está escribiendo y opinando sobre algo que se veía venir desde hace mucho tiempo y no se ha querido intervenir para no herir a las partes y ahora se rasgan las vestiduras. La pitada al "Himno Nacional"  del sábado pasado en el partido de la final de fútbol de la copa de España, sería inconcebible en países como Francia Inglaterra, Estados Unidos y tantos y tantas naciones en los que la identidad con sus símbolos es total a pesar de las diferencias ideológicas o etnológicas.
Se puede entender que no se esté de acuerdo con determinadas actitudes políticas, que se discrepe de la forma de acometer soluciones. todo es entendible y forma parte de lo que la sociedad actual demanda de los políticos y dirigentes, la confrontación, hasta ahí de acuerdo pero hay un concepto que se debe de tener en cuenta y no es otro que LA BUENA EDUCACIÓN, ese y no otro enfoque debería de haber sido el punto de inflexión, lejos de legalismos e imposiciones.
Los que debieron trabajar en ello no lo hicieron, antes bien se encargaron de avivar el fuego con injustificadas manifestaciones, mal educados quienes se olvidaron de la CORTESÍA y la HOSPITALIDAD que se le supone a quien acoge a gentes venidas de otros lares y quienes organizaron la visita debieron ser comedidos en sus actos, sin prepotencia, evitando lo que degeneró en un acto GROSERO y  sin la  ELEGANCIA que debe presidir un acto deportivo de tal magnitud.
Naturalmente se volverá a atacar al fútbol como causante del desatino y el agravio que supuso el sonrojo de quienes se vieron inmersos en tan DESCORTÉS espectáculo y  que no fue el fútbol precisamente.
                                     Un gran expectáculo para disfrutar sin más solo es  fútbol


Puede que esté equivocado y que en el mundo en el que nos movemos no quede sitio para concesiones y que la buena educación esté en desuso pero yo haré caso a mi madre que sin saber leer ni escribir me enseñó a respetar a los demás y a procurar portarme con "modales" que decía ella y con eso ya me siento satisfecho 





                 1-Junio 2015


ALHAMAR











                 

viernes, 29 de mayo de 2015



                                  ALHAMAR

             TRISTES ETAPAS     (porque no está en nuestra mano otra cosa)



                               

                                    Efímera como una flor  ¿Así de bonita debería ser nuestra vida?


  Después de tanto tiempo no se como retomar la entrada en este rincón, intentaré que los pocos seguidores que me atendían, sigan leyendo mis humildes escritos, intentaré ser más constate en mis apariciones.
Naturalmente no siempre están el ánimo y la moral preparados para ponerse a escribir cosas y algunas veces el entorno no nos propicia la constancia y continuidad que desearíamos.
Desde la última entrada (15-12-14) a aquí pasaron varios meses llenos de circunstancias que de un modo u otro hicieron variar el estado anímico de toda la familia.
La "matriarca" de la familia venía padeciendo una diagnosticada una enfermedad degenerativa en la que si bien los avances eran lentos, no por ello los que convivíamos el día a día dejábamos de apreciar el progreso creciente e inexorable del deterioro mental y físico que se obraba en ella, con el consiguiente desánimo y dolor de quienes éramos los encargados de su atención.
Cuando cuidas de alguien enfermo no sabes con certeza si lo estás haciendo bien o si por el contrario podrías hacer más o algo distinto y mejor para paliar su dolencia y ayudarla a sentirse un poco más aliviada en sus padecimientos y procurarle una mejor calidad de vida.
La incertidumbre es la que te mantiene en un sinvivir y condiciona la propia vida, el mañana nos abruma y nos hace flaquear, bajándonos la moral y el estado de ánimo, sin embargo yo opino que ante estas circunstancias lo mejor es no pensar en mañana, hay que vivir el presente, el día de hoy, porque mañana ha de venir inexorable pero eso será mañana y ese es otro día
A la enfermedad que  estaba ahí, con su avance ininterrumpido, se vinieron a sumar otras complicaciones que hicieron aún más dolorosa la fatídica enfermedad hasta devenir el desenlace que si por una parte era esperado, no dejó de producirnos el dolor de perder un ser tan querido como nuestra madre, abuela y suegra que durante tantos años se ocupó de todos nosotros.
Naturalmente a pesar de habernos dejado tal ser querido hemos de iniciar o mejor dicho continuar con la vida a la que llegamos un día, y porque en nuestro recuerdo y en nuestro corazón estará siempre ella:       Aurelia,  que nos enseñó a luchar en esta vida y nos mostró el camino del trabajo y el esfuerzo en aras de un mejor porvenir.
Sus  nietos y biznietos(que  hijos y nietos nuestros son), necesitan de nosotros y de nuestras vidas para continuar el ciclo que no debe interrumpirse y que desde la creación de la familia ha funcionado así.
No deso hacer un panegírico con las cualidades y virtudes de "La Abuela" pues nunca me ha gustado aquello de las alabanzas despues de desaparecido pero si que quiero que esta entrada sea un pequeño
y humilde  homenaje a la persona trabajadora y dedicada a los suyos que luchó contra adversidades para sacar adelante su casa y encarrilar las de los demás.
Somos herederos de algo que no necesita testamento y que estamos obligados a transmitir a nuestros hijos y nietos, el legado de vida recta y ejemplar que vale mucho  más que todo el oro del mundo.
Puestos en esa tarea, nos sentiremos alabados y ogullosos cuando nuestros descendientes sean reconocidos por la calidad humana de sus sentimientos y decisiones, independientemente de sus , capacidades, intelectuales o laborales, con las que indudablemente tambien nos sentiremos orgullosos.


                                 


                                            ¿Que es la flor sin el ramaje que la cobija?

                  


                                   29 de Mayo de 2015







                                                                          ALHAMAR




lunes, 15 de diciembre de 2014



                             AQUELLAS MORCILLAS DE MI ABUELA  ( ¿ o eran los adobos?)

 En tiempos ha, por estas fechas próximas a La Nochebuena e incluso ese mismo día se procedía a hacer la matanza del cerdo que durante todo el año se había criado y engordado en la propia casa.
En los primeros meses del año se adquiría el pequeño lechón, (aquí en mi pueblo lo llamábamos "corato" no se por que) que por supuesto una vez destetado ya estaba en disposición de comer cuantos desperdicios se generaban en las casas, peladuras, mondas, verduras desechadas, pan duro y algo, poco, de pienso para mantener el desarrollo del animal hasta la llegada de las primeras hierbas de la primavera, con las que el susodicho empezaba a coger los primeros kilos y kilo a kilo las primeras "@rrobas" con las que se medía el peso final del "cochino" y así
 era fácil oír en los días de matanza aquello de: "Pues El Tío Jampa   ha matao un guarro de veinte arrobas, o   eso no es na El Tío Bujerete uno de treinta....." y mas o menos este era el tema de conversación en muchos corros de ociosos y barras de bares del lugar. Y todo eso porque en casi todas las casas del pueblo se mataba un cerdo o dos o tres según el nivel económico de la casa y la extensión de la familia, dado que  el producto de la matanza se comía todo el año en guisos de judías, cocidos, chorizos, morcillas y tantos y variados productos como el sacrificado animal da para su consumo pues como decía aquel< del cerdo me gustan hasta los andares> y sería extenso enumerar aquí la cantidad de platos y recetas todos sabrosos y con fundamento, que diría un afamado cocinero.
 Y lo mejor de todo era que no conocían ni colesteroles ni obesidades a pesar de que torreznos, somarros y demás eran parte casi diaria de la dieta de "los praeños".
 Volviendo al tema del engorde, que como ya queda dicho en cada casa se habilitaba un recinto para acoger al cochino, naturalmente podemos imaginarnos los efluvios olorosos que ocasionaba en el ambiente que aunque solía estar en cuadras o patios retirados ( herrenes?) inundaba todo el entorno del pueblo.
Los mencionados recintos que acogían al cochino, que como tal se podían llamar "cochiqueras", "marraneras" pero mis paisanos generalmente las denominaban " borril pal  guarro", había que mantenerlos todo lo limpios que el llamado cochino permitía, pues si bien el nombre de guarro, cerdo, tiene merecido tal nombre por cuanto se reboza y retoza en porquería y suciedad no es menos cierto que nunca come si en donde se le pone la comida está sucio, conocido es el refrán aquel que dice que <no hay ningún cerdo que no sea escrupuloso>.
En los meses de más frio, principios y finales del año todos los cochinos permanecían en el pueblo y por los años que yo recuerdo había un señor, "El Tío Pernales; que por una cantidad acordada (poco más de una peseta  0,166 €) se encargaba de recoger a todos los animales porcinos y llevarlos en piara para que hozaran y pastaran en los lugares destinados al efecto en campo abierto; para recogerlos por la mañana el hombre hacía sonar una pequeña bocina a cuyo sonido los dueños habrían las cochiqueras y cada cerdo se incorporaba a la piara siempre bajo la vara vigilante del mencionado cuidador, por la tarde al regreso no se como, pero cada cochino se quedaba en su casa sin que nada ni nadie les obligara, algunas veces, pocas, por querencia se iban a otro borril y sabida la terquedad de los cerdos se les dejaba hasta el día siguiente en el que se correjía la anomalía.
Con la llegada del buen tiempo había que atender las huertas y allí se le trasladaba al gorrino en donde no faltaban todo tipo de productos de la huerta que por defectuosos, exceso de madurez o cualquier otra causa eran desechados y suponían un excelente alimentación además de un ahorro del que quienes no tenían huerta carecían.
Acabado el verano y cuando los productos hortícolas empezaban escasear se recurría a otros medios de alimentación y como la abundancia de higueras en aquellos tiempos era bastante abundante, se recogían todos los higos posibles, ya secos naturalmente, y junto con algo de salvado servían como alimento inmejorable, con eso, las patatas de desecho, peladuras, las pocas bellotas y diferentes complementos alimenticios hasta que llegaba la hora del sacrificio.
"La Matanza" era un acontecimiento familiar en el que chicos y grandes participábamos de alguna manera pues eran muchas y variadas las labores a realizar para que  todo estuviera a punto a la hora de acondicionar todos los productos del animal.El día anterior al evento se preparaban cacharros y utensilios, artesas, cuchillos, caldera, leña, especias y todo cuanto fuera menester.
También se pelaba y se ponía a cocer la cebolla que serviría para elaborar,  junto con la sangre de cochino, manteca y diferentes especias, las exquisitas "morcillas de caldera".
Naturalmente se había apalabrado la presencia de la correspondiente "mondonguera" que sería la encargada de preparar los aliños y las distintas mezclas de especias con sus proporciones y medidas  tanto de sal como pimentones y demás condimentos así mismo supervisaba las distintas faenas propias de la matanza como eran la limpieza y rasurado de animal, el" lavado del vientre" del susodicho, el picado correcto de la carne para embutir, en fin nada escapaba al control y la vista de una buena mondonguera, y desde aquí quiero rendir homenaje a quien para mi hacía las mejores "matanzas" de todo el pueblo.
"La Tía Anastasia" era una de las más solicitadas mondongueras del pueblo por su limpieza,  no vi nunca a nadie "lavar el vientre" como lo hacía ella con sus propias manos y en agua casi hirviendo lavaba  una y otra vez las tripas del cerdo sacrificado volviéndolas del revés una y otra vez en aguas limpias  y siempre hirviendo sin escatimar energía ni agua,  tantas veces como consideraba fueran necesarias hasta que limpias de todo residuo de olor o  sabor quedaban listas para ser rellenadas del picadillo de morcillas o chorizos. Por sus adobos,  que duraban  hasta casi el verano entonces
 cuando no se conocían los frigoríficos, sus chorizos no se ponían duros y sus morcillas de caldera ¡hay que morcillas! no las he comido igual desde entonces.
Las morcillas de cebolla, ( las aquí llamadas de caldera) que hacía mi abuela Anastasia no las he vuelto a comer por más que cada vez que las veo en la carnicería las compro, pero que va, ¡ni la "pringue" ni el sabor ni la textura tienen nada que ver!
 Volviendo a la matanza y sus preparativos, todo era un ir y venir en preparativos y el día señalado para el sacrificio había que reunir a varios hombres para poder manejar al cerdo y llevarlo a donde el matarife  se encargaba de darle la cuchillada mientras alguien se encargaba de recoger la sangre que despues sería utilizada en morcillas y guisos.
Lo de varios hombres no era ni más ni menos porque dada la reseñada tozudez de los ccochinos unida a la fuerza y el empuje de un animal de casi 300 kilos unido a las ansias de sentirse herido hacian necesarias la pericia y el esfuerzo de brazos no precisamente débiles, casos se dieron de que despues de herido en el banco del matarife, saliera despistado en un dantesco trotar de chillidos y bufidos con dentelladas a diestro y siniestro hasta caer desangrado.
Muerto  el animal se procedía a su limpieza exterior para lo cual se le sumergía en un baño de agua hirviendo que la caldera previamente puesta en sus "trévedes" había calentado sobre un buen fuego de leña.
Se le frotaba al cerdo con unos útiles hechos a propósito que diponían de un mango de madera para sujetar una especie de cuchara grande, con ellas y con todo lo que sirviera para raspar se eliminaba toda la suciedad que el pobre marrano había acumulado sobre su piel.Limpio de toda suciedad se procedía a eliminar todos los pelos que de natural acompañan a la corteza del cuerpo para lo cual
se prendían unas especie de antorchas de hojarasca, tomillo, romero, etc. pasándolas a lo largo y ancho de todo el cerdo socarrando y eliminando todo resto de las llamadas cerdas capilares.
Limpio y reluciente desde la geta hasta el rabo, el cochino era colgado de las patas traseras y una vez puesto en situación se procedía a la extracción de vísceras e intestinos procurando no reventar ninguna de las partes vitales para evitar ensuciar todo el interior del cochino porque además el "vientre" servirá para rellenar del picado de cebolla, sangre, algo de manteca y sus especias y tener las r´cas morcillas de caldera, con la parte del intestino más grueso que se solía llamar " la tripa del culo" se rellenaba del mismo picado que los chorizos. De la parte de los intestinos salía una glándula, si así se puede llamar, de la que los chicos estábamos pendientes, pues con ella podiámos diponer deuna estupenda pelota  o un globo con el que jugar y divertirnos pues no olvidemos que hace 60 años no teniamos ni tv ni Play ni todas esas cosas y cualquier novedad era recibida con alborozo, me estoy refiriendo a lo que nosotros llamábamos "la melecina"? que no era otra cosa que la vejiga urinaria del cerdo , que una vez lavada e inflada cumplía las funciones reseñadas divirtienndonos la chiquillerí hasta que se rompía. Con asadura, bofe y corazón se guisaba con patatas y servía de almuerzo para todos los que disfrutaban de la fiesta porque al fin y al cabo no dejaba de ser una fiesta.
A partir de aquí toda una frenética actividad acompañaba en todo el entorno de la matanza, había que llevar ciertas partes al veterinario para descartar enfermedades, se empezaba a descuartizar el animal, naturalmente con el cuidado que requería cortar cada pieza por donde correspondía, picar, sazonar,  embutir morcillas y chorizos.
Pero con ser frenética no estaba exenta de meticulosidad, pues por ejemplo, una vez rellenadas las morcillas y atadas a su medida había que cocerlas pues recuérdese que la sangre estaba cruda y había que darle su punto y vigilar que la cocción no las reventara, yo recuerdo a mi abuela con una aguja de las de coser, quizá un poco mas grande, dándole pinchazos para sacarles el aire y hacer que soltaran el exceso de grasa, grasa que por otra parte. una vez retiradas las morcillas y enfriado el agua, quedaba flotando con un color rojizo, a esta grasa se le llamaba cochambre y con ella se hacían unos bollos riquísimos, además de estas se hacían otro tipo de morcillas llamadas de verano por ser con ellas con las que, además de otros ingredientes, se hacían los cocidos hortelanos del verano. Estaban elaboradas con la carne mas grasienta o menos apta para los chorizos a la que se añadía calabaza cocida y sus correspondientes aliños.
La tarea de picar era realmente laboriosa puesto que hasta que aparecieron las primeras picadoras (manuales), había que hacerlo a mano con cuchillos y navajas de buen corte; el introducir el producto de chorizos y morcillas en sus correspondientes reductos de igual manera se hacía a mano para lo cual yo recuerdo que había unos embudos con la embocadura al tamaño de la tripa, por los que con la ayuda de un palo fabricado al efecto se iba introduciendo y llenando las correspondientes ristras que una vez atadas conformaban un vistoso y colorista regalo para vista y olfato.
Durante los días que duraba el evento cualquier parte del cerdo era susceptible de ser probada, pues a la asadura del almuerzo se podían unir unos ricos chicharrones (entre carne y manteca) fritos en la lumbre, o unos torreznillos recién cortados, un "somarro" sobre las brasas con un poco de sal, la morcilla de cebolla recién sacada de la caldera y así hasta comernos el cerdo entero por que como ya dejé dicho la matanza era una fiesta para comer y beber en buena armonía con vecinos y familia de casa en casa para echar una mano y ser ayudados entre si.
Me supongo que en cada sitio de España habrán tenido sus costumbres y modos de hacer pero de lo que si que estoy seguro es de una cosa...< morcillas como la de la abuela Anastasia no las hay en ninguna parte> 







TRÉVEDES, CUCHARONES, PEROLES Y ORZAS,    CACHARROS TODOS INDISPENSABLES
             EN UNA BUENA MATANZA  


                                               ALHAMAR


















   

















  

martes, 9 de diciembre de 2014



    


            



         DE MI COSECHA







   VIEJAS COSTUMBRES   (o no tan viejas)

Todos los pueblos, culturas y nacionalidades tienen una innumerable cantidad de particularidades que les diferencian entre si haciendo que sus costumbres varíen, de modo que lo normal en un sitio sea objeto de extrañeza en otro y que algunos usos del lugar molesten a los recién llegados y les cueste asimilar y comprender la razón de tales prácticas.
Aunque bien mirado, existen modos y formas que la práctica totalidad de los pueblos de España utiliza o ha utilizado en mayor o menor medida; entre esas maneras está, y además de forma muy notoria, la de dar nombre distinto al original a determinadas cosas, consiguiendo de esa forma, crear un variado y rico vocabulario de sinónimos, alias y apodos y así nombrar a la misma cosa de distinta manera o como en el caso de los "motes", dándoles significado o cualidad a determinados personajes se ajuste o no a la personalidad del "moteado" porque como es natural no siempre reflejan particularidades o condiciones del aludido, solo son fruto de algún comentario jocoso en alguna reunión festiva y que da lugar a que con la alusión repetitiva en determinados momentos, surja espontánea y corra como reguero de pólvora una determinada ocurrencia que con el paso del tiempo queda fijada en el entorno, arraigando tanto, que es posible conocer al aludido más por el apodo que por su propio nombre y apellidos.
Ni que decir tiene que el destinatario del nuevo patronímico, en la mayoría de los casos no compartía el nuevo enriquecimiento en la forma de nombrarle, ya que en algunos casos exageraba determinados rasgos físicos u otras cualidades nada agradables e incluso insultantes, en fin que muy pocos se sentían contentos por saberse mencionados en tertulias y reuniones por sus "motes", pues aunque algunos denotaban cierto cariño, casi todos estaban puestos con muy "mala leche" a pesar de la jocosidad resultante para los no damnificados. No es de extrañar pues, que surgieran verdaderos altercados cuando sin querer o queriendo? salia a relucir el susodicho apodo en presencia del interesado.
Posiblemente en todos los pueblos de España haya verdaderos genios a la hora de colocar apodos a las personas pero en el mio existe algo especial que hace que muy pocos se escapen sin ser colocados con su mote, si bien es cierto que en Villa del Prado se va perdiendo un poco la costumbre pero todavía se acoplan algunos  por razón de su apariencia o actividad laboral y desde luego los hay que pasan de padres a hijos.
En estos años y con la inestimable ayuda de personas de buena memoria y generaciones anteriores a la mía, he intentado la mayor cantidad posible de motes, apodos y sobrenombres que vivieron y viven en mi pueblo y que circulan de boca en boca en conversaciones de los ciudadanos y si al poner los motes hubo mala idea o ganas de hacer daño, no así ocurre cuando se utilizan para identificar mejor a determinada persona pues en el transcurso de una conversación si digo, por ejemplo, he estado con Luis es posible que no quede claro de quién estoy hablando, mientras que si digo: estuve con
"Tres Metros" no hará falta dar más explicaciones.
Como decía más arriba a lo largo de estos años he conseguido reunir mas de 700 motes contrastados la lista sigue ampliándose porque de vez en cuando alguien se acuerda de alguno que no estaba en la lista. Para no hacer exaustiva esta entrada otro día entraremos con algunos de los apodos de mis paisanos porque realmente hay algunos realmente curiosos y los hay de todo tipo ADÓN, AMETALAO, BALUMBO, CURRUQUECO, GALICHA, JAMPA, LANDRA, son solo una pequeña muestra de la cantidad de motes que sin tener un significado claro si lo tuvieron cuando surgieron de la inventiva popular
Por otra parte hay que decir que parte de este texto forma parte del que escribí cuando finalicé la recopilación de los primeros más de 700 ,  allá por el 2007, a los que como decía sigo añadiendo cuantos aparecen nuevos
El próximo día más



                                 ALHAMAR


















martes, 2 de diciembre de 2014



                     ¿POR QUE  ELFUTBOL ?     ( quizá sea lo más fácil)

 En estos días, (el domingo día 30  concretamente) ha ocurrido un hecho lamentable, deleznable y sin ninguna justificación, no ya en un acto deportivo, sino en cualquier hámbito de la convivencia del ser humano en la sociedad civilizada que se supone en los tiempos actuales en los que presumimos de tecnologías tan adelantadas y que en muchas ocasiones el ser humano utiliza tan mal.
La muerte de un ser humano en cualquier circunstancia, siempre es una tragedia, aun lo es más si esta se produce en el entorno de una celebración deportiva como es un partido de fútbol en donde se supone que debe imperar el raciocinio y el entendimiento y el contrario lejos de ser un enemigo, tan solo  debe ser un rival al que intentaremos vencer deportivamente y con las reglas establecidas para el caso.
Cuando acabe  el enfrentamiento, (deportivo naturalmente) habremos de tender la mano a quienes portan otros colores; para felicitarles por la victoria si así fuera o para animarles si quien disfruta del éxito hemos sido nosotros y nunca burlarse y menospreciar al vencido.
¡¡Que utopía más grande!! en estos tiempos en los que no respetamos nada ni a nadie y los valores de deportividad, amistad y compañerismo se limitan a compartir unas cervezas, o lo que sea, (en grandes cantidades por supuesto) es difícil encontrar la empatía y la ecuanimidad que requeriría cualquier acto en el que intervienen seres racionales e inteligentes?.
¿Tiene de todo esto, la culpa el fútbol? Mi modesta opinión es: ROTUNDAMENTE NO.
Quizá por que mi debilidad sea el fútbol, cada vez que ocurren incidentes como los del pasado Domingo, me siento desorientado y confundido y no paro de pensar  porque existen los energúmenos, no ya que ejecutan los vandálicos acontecimientos, porque son descerebrados sometidos a lavados de cerebro e inducidos, sino por quienes directa e indirectamente manejan el negocio, porque ultimamente este deporte es eso negocio, mercadeo y utilización sin escrúpulos de lo que en otro tiempo fue un maravilloso deporte.
A tales cotas hemos llegado, que en el último partido entre "rivales eternos" ante la ausencia de declaraciones explosivas de jugadores de uno y otro bando, algún reputado medio de comunicación, tildó el evento de " Derbi descafeinado" en el que no había habido ninguna bronca y el árbitro no había tenido casi que intervenir, aunque eso si, fue un gran partido de fútbol, puedo dar fe de ello.
Eso es una pequeña muestra de como se interpreta y se entiende  la rivalidad.
Otro ejemplo, el otro día viendo un partido de juveniles el papá de uno de los chavales se pasó todo el partido no ya increpando sino insultando al árbitro y a todo jugador contrario que osaba diputar el balón con su hijo (buen ejemplo para el muchacho)
Y tantos y tantos ejemplos negativos que siembran el rencor y el odio en vez de tender puentes para lo que debe ser el deporte.
Hoy en día en que cada partido de fútbol genera infinidad de recursos económicos sobre todo si son esos especiales "partidos del año" y para explotar esos recursos se montan infinidad de medios que hay que mantener a base de generar noticias del tipo que sea. Si tal  jugador estornuda es un gesto ofensivo para tal  contrario y siempre hay un alma caritativa que lo interpreta y se lo cuenta por que en aras de la información es su obligación.
Montones de cámaras vigilan cada movimiento de jugadores, balón y árbitro y en las jugadas dudosas repiten la acción hasta la saciedad y se da la circunstancia en algunos casos en los que  los 4-5-6 opinadores no se ponen de acuerdo en si si o en si no y al final del partido cuando las pulsaciones están al máximo y el genio a mil por hora, le meten al futbolista el micrófono para que suelte pestes del árbitro, del que le entró duramente o de la lluvia que ha caído y claro luego se vuelve repetir se saca de contexto  y enerva los contrarios de tal manera que aparecen los insultos y aficionados y forofos crean un clima de tirantez que lleva a a lo que lleva.
Podría parecer que estoy matando al mensajero, nada más lejos de la realidad, pues los medios informativos deben de estar para eso para informar, pero de manera objetiva y sin partidismos y sin ahondar en determinadas circunstancias que forman parte del propio juego y que como tal se debe de entender.
Para vender periódicos y llenar programas se recurre a todo tipo de técnicas sean éticas o no y se emiten programas de tertulias monográficos para cuantificar errores algunos reales y otros inventados.
En fin lo realmente cierto es que se ha llegado a un estado en el que habría que tomar medidas, dirigentes políticos y deportivos, prensa y todos cuantos rodean y viven de ese deporte llamado futbol que se juega once contra once en un terreno de juego con un balón de por medio y un árbitro que aplica unas reglas establecidas y que como ser humano se puede equivocar como el delantero centro se equivoca cuando falla un gol  cantado o el portero se le cuela por entre las piernas.
Eso es el fútbol y no la violencia de quienes se sirven de el para medrar o para esconder sus fracasos humanos amparados en la masa
Viva el fútbol jugado con nobleza y voluntad y fuera quienes lo ensucian con actitudes como las del domingo.


                                     ALHAMAR















  

viernes, 21 de noviembre de 2014





                DIFERENCIAS SUSTANCIALES  (....y  más)

   Cuando estamos acostumbrados a una forma de vida nos es difícil entender que haya otras gentes que no hagan lo mismo que nosotros nos resulta chocante los modos y formas de otras nacionalidades.
Viene esto a cuento porque durante el tiempo que hemos estado en Niza no han sido pocas las situaciones que cuando menos me han resultado chocantes y extrañas y me explico.
En España el uso de la tarjeta de crédito en cualquier compra conlleva la necesidad de enseñar el documento de identidad que acredite al titular que hace uso de ella, pues bien, en todas las veces que utilice la mía en ninguna me pidieron identificación alguna, ni restaurantes, ni ferreterías, tiendas de alimentación, Carrefour, Leroy Merlín, en ningún sitio tuve que contrastar mi identidad con la de la tarjeta de pago, según me cuentan quienes allí viven solo con el código es suficiente y eso que los franceses utilizan las tarjetas para casi todo hasta para comprar el pan y no digamos los cheques que sirven hasta para comprar el periódico; dinero contante suelen llevar poco en la cartera y los cobros domiciliados en bancos, (luz, Gas, etc) son más bien escasos.
Otra costumbre diferente para los españoles, o por lo menos para mi es la hora de parar para comer al mediodía, a las 12 comercios menores y tiendas así como bancos, construción y todo el resto de e empleos, paran y reinician la jornada a la hora que nosotros paramos las 2. Ellos dicen que como es "midí" es la hora de parar a mediodía, por tanto a las 12 terrazas, bares y lugares de comida están llenos y no son pocos los restaurantes en que a las 3  está cerrada la cocina. Naturalmente  a las 6 de la tarde las cenas empiezan a circular. Me supongo que en las casas y hogares los horarios serán los mismos a pesar de que la llegada a casa se retrase, y así el frachute como dice mi hija llega todos los días con un hambre de lobo y rebusca en la nevera lo que sea ( me imagino que se acordará de su suegro que le tenía preparada su tapita de jamón con su cervecita para matar el gusanillo mientras se terminaba de hacer la cena).
Algo que  aquí no es costumbre , es la de compartir en una mesa ínfima una botella de vino entre dos o tres amigos sentados en las pequeñas terrazas improvisadas en la calle que cualquier bar por pequeño que sea instala , haga frio o llueva cobijándose bajo pequeños toldos, estufas y con los abrigos puestos, se pueden pasar horas. La cultura del vino está arraigada en Francia y proliferan vinaterías y cavas con una variada oferta de vinos, del país por supuesto.
A mi que me encantan las flores y las plantas, en Niza me he encontrado con una cantidad ingente de floristerías y lugares donde poder adquirir todo tipo de productos florales de los que los lugareños y visitantes consumen en cantidad y  especialmente los Domingos que en la Plaza Salella en "El Viejo Niza" se monta un mercado de plantas y flores realmente espectacular en vistosidad, variedad y cantidad de composiciones para alegrar los hogares, mesas de restaurantes, comercios y escaparates. En España pocos son los que habitualmente compran flores sino es para agasajar a alguien por algún motivo señalado o como regalo y como en la fiesta de Todos los Santos para llevar al cementerio.
Toca hablar de algo con lo que todos los franceses están plenamente identificados "le fromage!.
Ya sabemos que en España poseemos un variedad extensa de exquisitos y sabrosos quesos, con variedades de cada región, provincia, comarca o pueblo y nos gusta saborearlos acompañados de un crujiente  pan y un buen vino, como aperitivo, entremés o tapa es un estupendo complemento a una buena comida, siempre antes de los platos principales, pues bien los franceses lo toman después de haber comido, digamos como "entrepostre" y ya puede haber sido copiosa la comida que siempre comerán algo de queso como final.
Esta costumbre está más generalizada en casas y hogares particulares aunque hay restaurantes con una amplia carta de quesos, porque eso si, si en Epaña tenemos variedad en Francia es infinita la oferta de quesos de todo tipo tanto en variedad como en cantidad y cualquier comercio por pequeño que sea te da a elegir entre muchísimas posibilidades en su sección exclusiva para quesos.
"Patiseries et boulangeries" en donde se pueden encontrar todo tipo de dulces y pasteles abundan por doquier y no es extraño encontrar dos o tres en una misma calle.
Otro fenómeno es el de las farmacias, si aquí en España tienes que recorrer varios barrios para encontrar una, en Niza se puede dar el caso de tener una en frente  de otra y la siguiente a cien metros
Seguramente habrá otros muchos matices diferentes pero no quiero extenderme más. Las cosas no son mejores ni peores solo son distintas




                            
                                                    ALHAMAR






 

miércoles, 19 de noviembre de 2014




Daniela  Y Ángel III


                VAMOS A INTENTAR ESTAR DE NUEVO EN LA ONDA (¿O son ondas? )

  Ha pasado mucho tiempo desde que hice mi última entrada, no se porque he tardado tanto en volver, quizá por un poco de desidia o por falta de tiempo algunas veces o por vete tu ha saber porque el caso es que ha pasado bastante tiempo y a la vez han ocurrido cosas, todas buenas,dejando a un lado las cosas de la salud, leves pero con algunos achaques propios de la edad, pero en fin, dejando a un lado esas menudencias podemos decir que todo lo acontecido ha sido satisfactorio.
A los dos maravillosos nietos con los  que Ángel y Vanesa nos  habían alegrado y llenado de alegría Daniela con dos años y pico y todo un carácter con su abrumadora  actividad y su necesidad de ser atendida y seguida en momentos en los que te la comerías. Ángel que vino al mundo en las vísperas de las navidades pasadas por lo que todavía no ha cumplido el año, durante el cual nos ha ipnotizado por su tranquilidad, su dulzura (siempre riendo) y su espectacular físico de niño de anuncio, pero que ya empieza a reclamar su cuota de atención con sus "gateos"  o sus "pedorretas" con la cuota que conlleva en los celos, "pelusa", decimos aquí, de su hermana, pero en fin nada que no se pueda solucionar lo cierto es que cada momento que pasamos con ellos se nos hace corto y disfrutamos plenamente con todos y cada uno de los gestos, risas, llantos y mohines de Daniela y Ángel.
Como decía mas arriba: a esos dos "preciosos", dice su abuela, nietos se unieron allá para el mes de Mayo otras dos nuevas perlas en el collar de nietos que en menos de dos años nos ha destacado de la media de nieto por abuelo que según un artículo que leí en algún sitio era de uno por abuelo.
Dos de golpe María y Carmen, dos pequeñitas pero sanas y  preciosas niñas con las  que Montse y Edouard han ensanchado el "ámbito abueril" sin menoscabo de el amor que destinamos a lo que es la prolongación de nuestros hijos sean cuantos sean.
Las circunstancias hicieron que por lejanía tuviéramos que desplazarnos hasta Niza y allí esperar a que se produjera la esperada llegada de los nuevos miembros de la familia. Acompañar a nuestros hijos en los momentos en los que nos necesitan no es ya una obligación sino la satisfacción plena de que la familia es como un núcleo en el que las diversas partículas actúan en el momento y modo debido, con amor, ternura y dedicación.
Si bien la llegada de María y Carmen fue sin sobresaltos el tiempo de estancia duraría todo Mayo y casi todo Junio. Y a la vuelta preparar todo para recibir en casa a "los" "las" "franchutes" y como es natural con el consiguiente revuelo y algazara de toda la familia "tías abuelas", primos, primas, tíos, tías y la consiguiente colección de amigos y conocidos que quisieron conocer a "las Francesitas".
Todo un verano completo y pleno de nuevas experiencias con dos bebes iguales a los que atender, un biberón por aquí, cógela que llora por allá, en fin sin aburrirse .
Hubo algún nubarrón como fue la enfermedad de Daniela que afortunadamente pasó no sin el sufrimiento de mi pobre niña que realmente pasó unos días tristes y dolorosos.
Pasado el verano hubimos de viajar nuevamente a Niza pues como queda dicho las necesidades de nuestros hijos son las nuestras y nuevamente alargamos nuestra presencia hasta que consideramos que  bien está lo que  está bien,( no se si me explico) llegado el momento hay que dejar que las cosas tomen su desarrollo normal. (¿Está claro?). pues eso.
Ya de vuelta en casa toca normalizar nuestra diaria existencia y esperar a que llegue pronto Navidad para poder reunir a todos y disfrutar con el guirigay que estoy seguro se formara en torno al Belén con abuelos nietos y demás familia yendo y viniendo.
Bendito barullo que aunque a veces desespera es sin embargo el fin principal de la familia disfrutar en amor y felicidad cada momento de convivencia por que a los abuelos eso nos da energía y suplemento de vida a pesar de que al final del día nos deje agotados, agotados pero felices.

 

María  y Carmen






 












                                ALHAMAR

                         

jueves, 27 de marzo de 2014





                                    SEMANA SANTA            ( ¿ayuno y abstinencia?

      Decíamos ayer.........
En anterior entrada hablábamos, o era yo el que hablaba, de la costumbre que había por estas fechas de Semana Santa, de invitar con dulces y limonada a amigos y familia que se visitaban entre si, aunque  se fuera de condición humilde no faltaban los típicos bollos que se hacían "para estos días".
En la época de la que hablo no existían las modernas cocinas ni los hornos que ahora se instalan en los hogares. Por entonces los cocinas eran fogones de lumbre baja de leña o a más que llegaban era a las llamadas "cocinas económicas" que funcionaban con astillas y carbón mineral y con el paso del tiempo llegaron las de gas butano que incorporaban un  elemental horno sin grandes pretensiones, nada que ver con los actuales hornos "pirolíticos" que hasta se limpian solos, por no hablar de los distintos robots de cocina a los que con solo añadirles los ingredientes te hacen desde  tartas y bizcochos  a una paella de marisco ¿?.
Ante la carencia del horno y de instrumentos adecuados para la realización de los mencionados dulces, no quedaba más remedio que acudir al horno en el que se hacía el pan en las distintas tahonas que por aquel entonces había en el pueblo.
Como quiera que eran varias las panaderías, cada cual iba a la que normalmente compraba el pan, pues eso significaba un trato de fidelidad entre panadero-cliente, cliente-panadero siendo además una cantidad casi simbólica la que se le cobraba por el huso del horno y la mano de obra de quienes efectivamente se encargaban de la elaboración de los productos ayudados por los propios interesados
Dado que casi todo el mundo tenia su propio corral eran muy pocos los que tenían que proveerse en tiendas y comercios y pocos los artículos que tenían que comprar, rayaduras de limón y naranja, azúcar, especias como la canela y el anís y aceite y vino en algunos casos porque la manteca solía ser del cerdo matado meses atrás, la leche de alguna oveja o cabra y los huevos de las propias gallinas de casa, hasta chorizos para las empanadas  eran de la propia matanza como también lo era una especie de manteca roja a la que aquí se denominaba "cochambre" y que no es ni mas ni menos que la grasa resultante de cocer las morcillas  de caldera, recogida una vez enfriada convenientemente durante la susodicha matanza y guardada en ollas de barro de la misma manera que la manteca, hasta la utilización en los dulces de la Semana Santa. Ni que decir tiene que al no existir congeladores ni frigoríficos el sistema de conservación era mas bien precario con lo que al salir los bollos del horno   ( los de manteca y sobre todo los de "cochambre") tuvieran en algunos casos cierto sabor a rancio aunque eso era lo que menos importaba pues lo que realmente se estaba esperando,  era poder disfrutar de aquellos manjares que solo se hacían una vez al año. La producción actual de todo tipo de bollería y dulces en cualquier época,  resultaba impensable.
 En el horno solo se ponía la mano de obra, la harina debidamente pesada y las bandejas y útiles necesarios para hacer bollos y magdalenas.
Como casi todo el mundo quería tener sus dulces lo más recientes posible, solía ocurrir que en la semana anterior a los festivos el horno se saturara de personas haciendo sus dulces y no era extraño salir de madrugada ( las 2 o las 3) del horno y eso porque había que respetar la fabricación del pan del día siguiente.
A pesar de que quien amasaba y mezclaba siempre era la misma persona no todos los bollos, empanadas y magdalenas salían igual, pues el gusto de cada cual había que respetarlo aun cuando el principio fuera el mismo para todos y a pesar de eso había quién se quejaba porque sus magdalenas no habían subido o porque sus bollos estaban poco hechos o demasiado en fin descontentos siempre los hubo, descontentas, pues eran mujeres las que iban al horno.
Como queda dicho más arriba, la llegada de nuevos métodos a los hogares, con nuevos hornos y enseres junto con nuevos habitos de vida hicieron a las amas de casa fabricar en la propia lo que antes significaba tener que desplazarse y perder un día entero en el horno y además los corrales empezaron a decaer en lo que a animales se refiere y practicamente había que comprarlo todo con lo que no salía a cuenta por lo que la fabricación en las tahonas fue desapareciendo y hubo que dedicarse a fabricar para vender al público en general ante la demanda de quienes desean seguir degustando tales delicias.
La aparición de innumerables productos industriales de pasteleria, bollería y panadería en todo tiempo y lugar y  notablemente más económicos, sin importar calidad ni frescura, ha hecho que disminuya la cantidad elaborada por estas fechas de las especialidades de la tierra.
                                             
Los bollos se hacían y se siguen haciendo de manteca y  de aceite por aquello de la abstinencia. La elaboración y los ingredientes prácticamente son los mismos cambiando la manteca por el aceite.
Particularmente a mi me gustan más los de aceite, por su textura y por que en el tiempo no pierden su aroma y frescura, la manteca, por lo que decía más arriba pierde cualidades sobre todo en las estaciones más cálidas.

                                     
De manteca también son los que nosotros llamamos "bollos dormidos" y que los clientes llaman <nevaditos>  por su aspecto blanco como la nieve que les da el azúcar glass que llevan por encima.
Su elaboración es algo más laboriosa que los otros bollos pero su acabado lo merece pues su textura a la hora de degustarlos dejan una deliciosa sensación hojaldrada y un regusto que llama a coger otro y no digamos si lo acompañamos con una copa de vino "rancio" de las cubas que tenemos por aquí.

                    
Empanadas y tortas no pueden faltar en las casas de los "Praeños" en Semana Santa, mejor dicho en el Domingo de Resurrección y al día siguiente  "Día de la Caridad lunes de Pascua y romería en el Santuario de Ntra. Sra. de la Poveda, patrona de este pueblo.
Ya de antiguo era costumbre el Domingo de Resurrección cuando se subía en procesión a la ermita a buscar al Resucitado y cuando se daban alabanzas por la Resurrección de Jesús el cura párroco solía recitar aquella jaculatoria de:  ¡¡Aleluya, aleluya, cada uno con la suya!! ante lo cual se celebraba la buena nueva con el reparto de trozos de empanadas y tortas que los Pradeños y Pradeñas subían para tal efecto y el que no llevaba no se quedaba si ella pues eran compartidas por todos.
Hoy en día es el Ayuntamiento el que se encarga de proveer tales viandas y más de un avispado no solo toma lo que le corresponde sino que hace acopio indebido para su casa.
El lunes de Pascua se celebra el "Día de la Caridad", romería en la que las gentes que visitan a la Patrona, comen en la alameda que rodea la ermita y  la empanada o la torta, se degusta después de la comida, antiguamente filetes empanados y tortillas era el menú obligado en todos los corros, hoy las barbacoas, paellas y demás artes sustituyen a aquellos.
A pesar de lo que pueda parecer la empanada de la que hablo no tiene nada que ver con las típicas de hojaldre y relleno variado (atún, carne, verduras, etc.), estas son dulces hechas con una masa de harina,  manteca, azúcar, especias e ingredientes que le confieren una diferente sensación al paladar sobre todo si consideramos que las empanadas llevan unas rodajas de chorizo añadidas en su interior a la hora de cocerse, incluso hasta huevos enteros se pueden poner, las tortas son de la misma masa pero en su interior no llevan nada y suelen ser un poco más delgadas.
Siento no disponer de imágenes de los bollos de "cochambre" pero es que en la actualidad ya no se hacen pero eran igual que los de manteca pero su apariencia rojizo-anaranjado daban un particular aspecto lo que unido a su particular sabor dejaban una nota de rareza en las bandejas de dulces de la Semana Santa.
De igual manera las célebres "madalenas" ya no se hacen casi nunca pues hay infinidad de marcas comerciales que las ofrecen a mejores precios que los que se necesitarían para fabricarlas actualmente
Dejo para otro día "la joya de la corona" en cuanto a dulces se refiere pues ella necesita de un minucioso y detallado proceso explicativo.   LOS RETORCIDOS


            ALHAMAR 

            































 

lunes, 24 de marzo de 2014



                    SE APROXIMA LA SEMANA SANTA  (horno, bollos, "limoná"..............)


Como todos los años y por estas fechas llega el momento de preparar pertrechos y útiles para la fabricación de los dulces típicos de "la Semana Santa" que como en cada pueblo también se hacen en el mio
En la familia disponemos de un pequeño negocio en el que aparte de otras cosas se venden todo tipo de bollería y delicias para los "sacrificados" degustadores de dulce.
Siendo así, no podían faltar los tradicionales productos típicos de estas fechas y de esta casa, la cual lleva años, generaciones diría yo, fabricándolos de forma artesanal y con la dedicación y el amor que hay que dar para hacer bien las cosas.
Naturalmente no es lo mismo hacer una pequeña cantidad para consumo propio que aumentar la producción para la venta en la tienda con el consiguiente aumento de géneros y materias primas a manipular y conseguir darle el punto exacto de degustación y repito todo a mano y tan solo una pequeña amasadora que en los últimos años ayuda a mezclar los ingredientes el resto, refinado formado, horneado, azucarado etc., es realizado totalmente a mano si bien los hornos de ahora nada tienen que ver con los de antes que eran de leña y había que mantener añadiendo de vez en cuando troncos  y cerrando y abriendo el tiro para que ni fuera excesivamente alta la temperatura ni para que se enfriara demasiado y tener que esperar mas de lo necesario. En la actualidad los hornos industriales son automáticos, eléctricos, a gas, etc., y basta con fijar la temperatura deseada o necesitada y se mantienen el tiempo que se precise, vamos como los domésticos solo que con bastante más capacidad, así mismo en aquellos hornos había que introducir los productos con palas especiales para las bandejas en las que se horneaban los distintos productos, lo que significaba el riesgo de quemaduras, vuelcos y un considerable esfuerzo físico, hoy se hace la cantidad que se estima y en un carro con sus ruedas se mete de una vez lo que antes había que hacer en varias veces.
Hace años, cuando las relaciones humanas eran más intensas y todo el mundo participaba de la convivencia en determinadas épocas del año, era costumbre que en los días de "La semana Santa" después de las pertinentes procesiones, las gentes se visitaban en las casas primero se iba a una luego a otra o eras tu el que recibía y luego devolvías la visita, en fin un trasiego de amigos y conocidos en los días en los que el recogimiento no permitían "manifestaciones festivas" pero si servían para intercambiar puntos de vista de las cuestiones al caso que solían ser: la huerta, el campo, el tiempo y porque no alguna que otra cuestión de índole política pero sin profundizar.
A los visitantes y amigos que acudían se les agasajaba, como no podía ser de otra forma con dulces típicos de la época y lo que aquí llamamos "limona"  y que con diferentes componentes en otras partes llaman sangría. La "limoná" llevaba como ingrediente principal: el vino naturalmente, casi siempre tinto, aunque había quién la hacía-hace con blanco (a  mi me encantaba), además del vino se le añade agua, azúcar, zumo de limón y los más osados, canela, todo en las proporciones al el criterio del que la hace, lo de la canela no era siempre aconsejable dado que al mezclar con el vino produce (dicen) dolor de cabeza y también contaba la leyenda que al ser afrodisiaca, no era la mejor bebida para las mujeres ¿?
Además de estos líquidos y aderezos se le añadían trozos de naranja y limón con su cáscara que conferían el rico sabor al bebedizo que tomado fresco acompañaba a los dulces en su camino al estómago produciendo cierta euforia si se hacía honor a bandeja y jarra con demasiada ligereza.
Y así entre trago y bocado, saludos y parabienes se amenizaban las veladas nocturnas de los días de Semana Santa en los tiempos en que bares, cafeterías y demás centros de ocio apenas existían y que además el sentido de armonía y reunión de las familias y amigos primaba sobre todo lo demás.
Daba igual la clase social ( que las había y las hay) en la que te encontraras, todo el mundo participaba de aquellas costumbres con mayor o menor pomposidad pero pocos eran los que no tenían un vaso de limonada a punto con un bollo o una  " madalena" hecha " exprofeso" para estas celebraciones para todo aquel que visitaba la casa. Hoy las neveras están llenas de otro tipo de productos más cotidianos y menos hogareños aunque quizá con más "glamour" pero sin la calidez de lo hecho propio. porque , no lo he dicho, pero todo el mundo acudía al horno para hacer sus propios dulces, pero eso ya lo explicaré
Al iniciar esta entrada el objetivo era hablar de los bollos típicos de Villa del Prado para La Semana Santa y me he extendido en otras cuestiones con lo cual me he apartado del tema y como no quiero alargarme en esta entrada, dejo para otro día los bollos  con sus distintos variantes.

                                                           
                                     APETITOSAS ¡A QUE SI!  ¿Tortas? y ¿¿ Empanadas??

              El próximo día   mas bollos y os lo explico

                        

                             ALHAMAR

                            












   















   

miércoles, 22 de enero de 2014

   



                                   SABORES DE OTOÑO-INVIERNO  ( ¿de otros tiempos?)




Aunque han pasado los años, todavía quedan los recuerdos de sabores y sustancias que estuvieron presentes en nuestra infancia y juventud y que no quisiera que se perdieran con las nuevas modas y costumbres.
Sabores no tan delicados ni elaborados como los de los grandes "chefs" tan de moda en concursos y guias gastronómicas, pero sabores de la tierra, sabores populares que gusta recordar y mantener.



                                         (1)     A la rica   "azofaifa"
   ¿Alguien conoce la "azofaifa"? Seguro que si, aunque hace poco que salió un "enterado", en un programa de televisión diciendo que era un injerto entre manzana y aceituna ??????
Pues no, la azofaifa es el fruto de un arbusto espinoso de la familia de las acacias, cuyo sabor se asemeja a la manzana reineta con un ligero toque a madera.
Normalmente se encuentra en estado silvestre llegando a alcanzar hasta los 6-7 metros de altura, siendo su crecimiento más bien lento y para su reproducción se utilizan los tallos o brotes que crecen de sus raíces pues si bien su fruto posee un hueso, este germina y crece muy lentamente.
Ultimamente se están comercializando en algunos  viveros pero casi siempre bajo demanda.
Hace unos años conseguí hacerme con un par de plantones de los cuales solo uno me sobrevive y no es muy boyante su desarrollo a pesar de que ya he podido disfrutar de algunos frutos, recordando como allá para primeros de Noviembre, cuando comprábamos a peseta la medida que vendía una buena mujer que tenía en su patio un hermoso ejemplar que con la modernidad y las reformas  hace tiempo que desapareció.
Azofaifas, majuelas, palomitas caseras y algunas otras "delicias" eran las "chuches" de los críos de mi tiempo.                                                                           
 

                                          (2)    El Membrillo  casero
  Del membrillo ya dejé una entrada cuando allá por el mes de Noviembre pasé varias tardes dándole vueltas y más vueltas a la olla para conseguir el rico producto del que la mayoría fue para dar a amigos y familiares.
El sabor de "la carne de membrillo" hecho en casa nada tiene que ver con el que se comercializa, todo lleno de colorantes y conservantes que desfiguran el genuino y autentico paladar que da lo natural.
Una buena loncha de membrillo sobre un buen taco de queso fresco, o una rebanada de pan untada de dulce y sabrosa carne de membrillo y que tal si lo ponemos entre dos galletas; de cualquier manera está exquisito y se recuerda cuando acompañado de pan, servía de merienda a no pocos niños y adolescentes de los años 50 y 60. Hoy, otros productos más industrializados y a la mano, aunque menos sanos y naturales, han sustituido a tan rico manjar.        





                                         (3)           Una buena sartén de níscalos


¡¡Ah los níscalos". Como casi todos los años al llegar el otoño aparecen los ricos hongos de rosado color  que aquí en mi pueblo cambiando la "n" por la "m" llamamos "míscalos" ?.
En los pinares de por aquí crecen algunos pero están tan rebuscados que para recolectar una buena sartén hay que buscarlos en lugares en donde la abundancia permite no volver con las manos vacías.
Las provincias de Toledo, Ávila y Guadalajara son buenos proveedores de quienes gustan de recogerlos de mano, algunos, como es mi caso, se conforman con, o comprarlos o esperar a que los recolectores me los traigan para que, sabiendo de mi arte para cocinarlos, limpiarlos y guisarlos con la mejor de las disposiciones.
Tan rica seta está buena de mil maneras, guisados con patatas o carne, al ajillo con mucho ajo y un chorrito de vino blanco, con jamón, a la plancha, y la exquisitez que a mi me entusiasma es : una buena pieza de níscalo bien limpia y con una fina loncha de jamón serrano encima y puesta en las brasas de la lumbre retirándola cuando empieza el jamón a soltar la grasilla propia ¡¡uumm!! delicioso.





      
                                 (4) Aceitunas rajadas, curadas y aderezadas en casa

Noviembre, lluvia, viento, frío..... y aceitunas de rajar, bueno, de rajar, machacar, curar, aliñar y degustar.
Desde hace unos años vengo en entretener mi tiempo en preparar aceitunas al modo en que siempre se hizo en este pueblo.
Antes de nada tengo que decir que la producción de mi pequeño olivo no da para que pueda presumir de cosecha aunque esta sea pequeña, son amigos y familia los que me proveen de producto que dependiendo de la cosecha así me suministran; este año que las olivas han venido cargadas del valioso fruto he podido disponer de una cantidad bastante considerable que habrá rondado alrededor de los 60 kilos o más, los cuales han sido curados, endulzados o como queramos llamarlo del modo más tradicional y artesano.
En otras partes para matar el natural amargor de la aceituna utilizan otros medios pero aquí el método mas usual es rajarlas y pasarlas por agua de pozo, manantial, o de lluvia, pues el agua de grifo al contener los productos potabilizantes ablanda y estropea las aceitunas 
Navaja en mano una por una han pasado por mis manos la totalidad de las aceitunas de las que he dispuesto y que en un cálculo aproximado sería: en cada kilo pueden entrar entre 100-110 unidades y cada unidad lleva un mínimo de 4 cortes longitudinales lo que hace un total de 440 cortes, así es que multiplicado por 60 hacen un total de 26400 cortes de navaja uno a uno.
Naturalmente no todo el mundo dispone de tiempo ni paciencia para utilizar la navaja, desde siempre se utilizaron diversas técnicas más o menos rápidas desde la tabla con varios agujeros y diversas cuchillas insertadas en ellos hasta las mas modernas de manivela e incluso eléctricas que se ventilan en un suspiro lo que las echen.
 A mi no me gustan porque creo que el corte no es lo suficientemente profundo como para que le lleguen al hueso con lo que la curación y el aliño no quedan igual, tal vez sean manías mías pero....
De la misma forma hay quien para acortar el tiempo de curación utiliza sosa caústica y en pocos días tiene aceitunas listas para consumir pero no dejan de tener un regusto raro y además se ponen blandas y pachuchas si no se consumen en poco tiempo.
Yo prefiero cambiarles el agua todos los días durante más de un mes y algunos hasta dos veces.
Como no dispongo de pozo procuro tener agua del grifo unos cuantos días antes al sereno para liberarla de  cloros y demás o si puedo recoger todo lo llovido en varios recipientes
Para nochebuena están listas para aderezar, ajo tomillo laurel, sal, (algunos añaden hinojo o cáscara de naranja) unos pocos dais y a degustarlas con el sabor que siempre se recuerda de cuando un puñado de aceitunas y un trozo de pan servían de merienda y hasta de cena si llegaba el caso.


    
                                                      (5)  Patatas con conejo

El Otoño y el Invierno con sus vientos, lluvias, nieves, fríos y todos los componentes de tales estaciones invitan a reponer las calorías que se nos escapan diariamente en nuestra exposición entre los variados cambios de temperaturas.
Naturalmente combatir los rigores invernales a base de platos que aportan calidez y calorías está bastante en contra de quienes están preocupados por mantener el tipo y la figura.
Lo de la ensalada y el filete a la plancha está muy bien, pero en un día de los que el viento y la lluvia azotan todo lo que no está a cubierto, no hay nada más reconfortante que un buen plato caliente, puede ser un cocido, unas judías o ¿por que no?  unas patatas guisadas no importa con lo que sea, pero seguro que al medio día y si has estado a la intemperie unas patatas con conejo (naturalmente de campo) son el mejor reanimador de cuerpo y espíritu; y si al degustar este plato estamos con familia y amigos será doble el placer,  pues sentiremos  la cálida sensación que dan los platos hogareños y revivimos nuestra infancia cuando todos comíamos del mismo caldero en el que se habían guisado, provistos de nuestra cuchara y nuestro trozo de pan.
¡Ah! los jóvenes de ahora, y los urbanitas aún mucho más, desconocen el placer que se siente ante tales guisos tan lejos de la sofisticación de la nueva cocina o de la "fast-foot (¿ se dice así ?), tan en boga sobre todo entre los jóvenes que prefieren las hamburguesas a las albóndigas en salsa o los perritos calientes a las judías con chorizo.
Sea como sea yo sigo guisándome mis platos de cuchara, patatas, arroces, judías, lentejas, etc. y con todo tipo de aliños y complementos, conejo, perdiz, chorizo, bacalao, bonito y todos los ingredientes que aportan sabor, olor, y color.


         ALHAMAR